miércoles, 11 de abril de 2012

Nos vamos o no nos vamos

Desde que me saqué el título de buceo y después de ir cogiendo experiencia se fue comentando el hacer un viaje exclusivo para bucear, un viaje tipo vida a bordo en el Mar Rojo (había que empezar por algo light). Por supuesto yo me apuntaba de cabeza, hasta el día en el que de verdad me plantee y replantee mi situación económica-universitaria.

Estuve pensando días tras día si de verdad me merecía la pena sacrificar el resto del verano por una Semana Santa.
Ahora que he vuelto, puedo decir bien orgullosa que no me arrepiento nada de haberme ido. Ha sido una experiencia fantástica. A parte de bucear en arrecife, ver muchísima vida y conocer pecios, he convivido con 31 personas (contando tripulación) durante 7 días seguidos en un barco.
Al principio me preocupaba esta idea, en cambio el último día me di cuenta de que ha sido una experiencia personal de lo más gratificante. El estar rodeada de 21 persona que comparten tu misma afición, que salen del agua con una sonrisa de oreja a oreja, que están deseando ponerse el neopreno mojadito, que te ayudan en caso de tener algún problema y muchísimos más detalles, ha hecho que ya esté pensando en el próximo viaje y que la vuelta a la rutina se esté haciendo muy dura.

Siempre me gusta dar las gracias al final de los blogs, pero como me han ayudado desde un principio no puedo dejarles atrás. Tito y Yoli han sido culpables de que cada vez que me tiro al agua tenga todo controlado y me sienta como un pececillo más. Aún recuerdo el primer día que me tiré en la piscina con todo el equipo puesto. Qué agobio pensé, y ahora firmaba por ponérmelo a cualquier hora del día. 
Gracias por que además de bucear, parece que estoy en una clase de biología. Por cogerme del brazo y llevarme hasta una bonellia, por ponerme en la mano y explicarme en superficie lo que es una ophiura, por llevarme corriendo a ver la manera tan graciosa que tiene un lenguado cuando se mueve, etc.
Gracias por enseñarme lo que sé y por ayudarme en todo momento a poder cumplir este viaje.

A Guille, como no, porque fue el quien me descubrió este mundo, con quien hacía snorkel en cuanto teníamos ocasión. Aún recuerdo el día de snorkel en la playa de Los Escullos. Cuantas horas seguidas viendo erizos y cuantos botes de crema para aliviar el sol de la espalda.

Cuantas anécdotas sumergidos en el agua, que si la botella sin abrir, que se tira sin lastre, que me lleva la corriente, que volcamos en la zodiac, que nos graniza durante el trayecto, que me mareo, que vomito el desayuno...
Es genial poder compartir con tu pareja aficiones de este tipo. Que no solo sea tu compañero en superficie, sino que además, puedas disfrutar de las sensaciones que provoca el buceo junto a el.

Me estoy poniendo demasiado tierna. Estamos en Abril y sólo puedo pensar en echar burbujas con gentucilla como Nuria, Yors, Jv, Laura, Fran, Meloni, Olga, etc. Espero que no se me olvide nadie.

Uy!!! Peke!!! Qué no me olvido de ti!! Menudo viaje me has dado. Tenerme que vaciar las gafas 30 veces durante la inmersión del ataque de risa bajo el agua, reírme hasta llorar viéndote bailar danza del vientre con pelucas rosas, jugar a ser Dios en las nocturnas. ¿Y los atardeceres que hemos visto y "afotado"? Gracias a ti también por hacer que este viaje haya sido perfecto.

2 comentarios:

  1. Ayyyyy!!! Que me pongo tiernaaaa!!!! :)
    Jo, que ganas de vivir una experiencia así con toda la pandi... me apetece un montón!!!

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  2. Repetiria sin dudar cualquiera de las experiencias vividas a bordo con vosotros, las risas, los bailes, las inmersiones, las luchas contra corriente, las "escapadas" por las cuevas de Guille, las meriendas con palomitas, las puestas de sol, las birras que ... bueno, no eso no. ;-p
    Todo un placer, que repetiremos sin duda algún dia no muy lejano en algun sitio que espero si sea muy lejano...
    Bsote.

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